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Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario

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Last updateJue, 27 Sep 2018 9am

Sector Azucarero

El odio de clase - la lucha de clases

 
En esas contrataciones ilegales se encontraban las CTA que empleaban personal en los ingenios azucareros, por lo cual tenían un plazo de varios meses para corregir, el cual finalizaba en diciembre 31 de 2011. En este marco es que los empresarios empiezan a buscar mecanismo para evadir el cumplimiento de la norma establecida.

Es enero de 2012 y el odio de clase asoma la cabeza nuevamente (aunque haya quienes nos dicen que eso de la lucha de clases es puro cuento), la patronal en ingenio Manuelita golpea a un grupo de aproximadamente 37 corteros de caña, pero no cualquier clase de corteros, son:  Los Montaño, Enciso, “Melao”, “Mellizo”, Manyoma, Cambindo y otros apellidos o cariñosos sobrenombres que suman esa fatídica lista negra con la que el ingenio, o mejor, la burguesía terrateniente azucarera Vallecaucana asume la venganza de clase en contra de quienes se pusieron al frente del glorioso paro cañero de 2008.

Desde el día 11 de enero de 2012 quedaron por fuera de las empresas que debían contratarlos, por obligación, según la ley colombiana, pero contrariamente los llamaron a “arreglos voluntarios” en los cuales les ofrecen sumas de dinero en la posición de “o los toma o los deja”.

En todo caso les han dicho: “No hay contrato de trabajo para ustedes”. Los Eder, en representación de ASOCAÑA,  aprovechan este momento de cambio de los contratos irregulares de cooperativas de trabajo asociado y de tercerización para golpear doblemente, pues primero hacen unos contratos donde no aparecen las empresas contratando directamente sino que lo hacen a través de unas figuras que hasta el momento se asemejan más a otra forma de contratistas que a contratos directos y en segundo lugar atacan sin compasión a quienes negociaron o fueron parte importante de los acuerdos con los que se levantó la protesta del 2008.

Podemos decir que hecha la ley hecha la trampa y ante la obligación de cumplir con la ley 1450 de 2011 donde se ven impulsados a contratar directamente a los trabajadores tercerizados, inventan y crean empresas que hasta hace poco no existían, es el caso de Manuelita, donde no es Ingenio Manuelita quien contrata sino una nueva razón social llamada: “Servicios de Cosecha Manuelita S. A.”. ¿Qué hay detrás de este nuevo nombre? Hasta ahora no lo sabemos pero si podemos afirmar que es un nuevo órgano para impedir la organización gremial de los trabajadores e igualmente una forma de continuar obteniendo ganancias a menores costos.

Esto es una venganza, es una abierta persecución contra la clase obrera, es la forma en la cual los explotadores nos dicen que ellos se creen los dueños del mundo, que el hecho de los trabajadores haber levantado la frente y reclamado dignamente fue para ellos una ofensa a su poder y había que cobrarlo en cualquier momento; ante este modo de ver el mundo, a los trabajadores solo nos queda responder con nuestra unidad, con organización y con la lucha en movilización constante y tomándonos las calles.

La pelea es peleando y los verdaderos dueños del mundo somos los trabajadores porque los demás: son explotadores.

Es necesario hacer claridad que también en los ingenios Pichichi y Providencia aparecen unas empresas con el nombre de Pichichi cosecha y Providencia cosecha Ltda., solo que en estos no negaron la vinculación de trabajadores pero sí queda la duda con el tipo de contratación que da la impresión de ser una nueva forma de tercerización.

Desde el corte de caña